Esta asociación como tal, IGLESIA DE CRISTO EN LA REPUBLICA MEXICANA, A.R., comienza así:
El 28 de Enero de 1992 se da el Decreto de la Nueva Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Publico, siendo Presidente de la República Mexicana, el C. Carlos Salinas de Gortari.
Lo anterior inquieto a algunos predicadores de la Iglesia de Cristo, a profundizar mas en lo que implicaba este Decreto y en las consecuencias que podría acarrear a la Iglesia de Cristo en el país.
Gracias a Dios que, en la primera semana del mes de Febrero del mismo año, se celebro, como todos los años, en la ciudad de Torreón Coah., el Seminario “AMIGOS DE NUESTRO TIEMPO”; donde aprovechamos la mañana del día 4 para exponer a los asistentes esta inquietud.
Después de haber platicado en lo particular con algunos de los asistentes: Servando Suárez, Luis Felipe Martínez de la Vega, José Luis Suárez, Eulalio Esparza y otros más, me propuse a hacer pública esta inquietud al grupo, que era de aproximadamente cincuenta personas.
Reaccionaron con mucho interés, y propusieron que se nombrara un comité que investigara con mayor profundidad sobre este asunto.
De inmediato se nombró a Servando Suárez para que presidiera esa reunión siendo yo (Liberato) secretario de la misma.
En esta junta se acordó nombrar al Comité formado por:
Manuel Inocencio Arroyo Salas (aunque no asistió a esta reunión), Eulalio Esparza Medrano, y a su servidor Liberato Ovalle Palomares.
En la misma reunión, se acordó cooperar con $50.00 por congregación para solventar los gastos de viaje a la ciudad de México y para los gastos que pudieran surgir.
Al regreso a la ciudad de Querétaro (donde yo vivía) me dirigí a la Secretaría de Relaciones Exteriores, para solicitar información acerca de este Decreto, y con el fin de pagar el derecho de “NOMONACIÓN”, es decir, apartar el nombre de “IGLESIA DE CRISTO” en México.
Efectué el pago correspondiente aunque la información era insuficiente de parte de las autoridades del ramo.
Cabe decir que me mantuve al tanto de toda noticia que pudiera surgir al respecto. Compré el Diario Oficial de la Federación, donde se publicó este Decreto e hice frecuentes visitas a la Secretaría de Relaciones Exteriores en la Ciudad de México para obtener nueva información. Fui también a la Secretaría de Gobernación, con la encargada de Asuntos Religiosos, donde obtuve muy poca información ya que hasta el momento se sabía poco. Es que esto se desconocía a raíz de que todavía no había salido la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.
El 15 de Julio de 1992, en el Noticiero de Jacobo Zabludovsky, se dijo que el día siguiente, el 16 de Julio de 1992, se publicaría en el Diario Oficial de la Federación, la Nueva Ley de Asuntos Religiosos y Culto Público. Muy temprano, el día 16 de Julio (a las 6:00 A., viajé de Querétaro a la Ciudad de México, y compré el Diario Oficial de la Federación, y con él a la mano, me dirigí a la Secretaría de Relaciones Exteriores, para mostrárselo a un Licenciado de esa dependencia gubernamental, a quien habiendo cansado (tal vez) con tantas visitas hechas anteriormente para preguntar si pronto saldría la nueva ley, pues él me había dicho que fuera a verlo cuando llevara el Diario Oficial de la Federación donde sería publicada La Nueva Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. Seguí pagando los derechos de “NOMINACIÓN”. El día 20 de Julio, el hermano Manuel I. Arroyo Salas, fue a informarse y a pagar los derechos. Con esta información nos propusimos, tanto Manuel I. Arroyo como su servidor a convocar a las Iglesias de Cristo de la República Mexicana, a una Asamblea General donde se pudiera tratar con amplitud, los asuntos acerca de cómo acatar esa disposición legal.
Para estas fechas, mi familia y yo recabamos e hicimos una lista de la mayoría de las Iglesias de Cristo en México, y junto con Manuel I. Arroyo Salas, y Eulalio Esparza Medrano, hicimos la Circular, en la cual convocamos a la PRIMERA ASAMBLEA GENERAL que se llevó a cabo el día 30 de septiembre y el 1 de octubre de 1992. La respuesta a esta Asamblea fue muy positiva pues asistieron unos cuatrocientos representantes de las iglesias de Cristo en México con un gran interés para tratar todo lo relacionado a la Relación que la Iglesia de Cristo debe llevar ante el Gobierno con base en la Nueva Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.
La Asamblea General se inició a las 12:40 P.M. pues antes de esto se trataron algunos asuntos preliminares. Se nombrando como Presidente de esta Asamblea, al hermano Manuel I. Arroyo Salas, y como Secretario, de la misma, al hermano David Cárdenas Taméz. En esta Asamblea di un informe completo de todo lo que se había hecho desde el mes de febrero hasta esta fecha. También informaron por su parte Esteban López Leyva y Armando Rivas Meráz de lo que se habían informado dos días antes de la Asamblea. Igualmente aportó información Victorino Martínez. Después de los cual, se llegó al acuerdo de nombrar dos comisiones para que escribieran la Regla de Fe y los Estatutos que regiría esta Asociación. Separaron dos numerosos grupos de entre los reunidos, quienes entregaron al Presidente de esa Asamblea, su encargo de escribir lo que se les encomendó.
Permítanme aclarar, que no se formó en esta ocasión la Doctrina que rige a la Iglesia de Cristo; sino que se sintetizó, de la que se encuentra en el Nuevo Testamento.
En esta misma Asamblea, del día 1 de Octubre de 1992 con base a los puntos a tratar, se llegó el momento de nombrar a la nueva Mesa Directiva de la Asociación en proyecto; quedando de la siguiente manera:
Además se nombraron los siguientes vocales:
Desde el Decreto hasta esta Primera Asamblea, la iglesia vivió una gran experiencia impactante, que produjo mayor acercamiento entre las iglesias, los ministros, y la hermandad en general; dándose a la tarea de recabar la documentación necesaria, para armar el Padrón de Iglesias que formarían parte de esta A.R.
A partir de esta Primera Asamblea, a su servidor y familia, nos vino un gran peso de responsabilidades, pues tendríamos que ordenar toda la documentación recibida, formar el Archivo General, hacer el Padrón de Iglesias de Cristo que formarían parte de esta A.R., y toda la documentación necesaria (varios paquetes) para presentar todo ante la Secretaría de Gobernación junto con nuestra solicitud de registro como “IGLESIA DE CRISTO EN LA REPÚBLICA MEXICANA A.R”.
Continué asistiendo a la Secretaría de Gobernación para obtener la orientación necesaria con la Licenciada María Luisa Rojas del Carmen, a fin de hacer los oficios correctamente. Esto fue hasta las vacaciones del mes de Diciembre de 1992.
CONTINUACIÓN….. ( Ver Documentos en la sección Archivos )